Por alguna extraña razón de vez en cuando recibo encargos por parte de arquitectos interesados en la fotografia documental de familia. En general entre mis clientes tengo la suerte de tener a gente y amigos con una sensibilidad artística o, cuanto menos, con un interés por la estética en la fotografía y en las artes. Y esto incluye sin duda a los arquitectos. De manera que he decidio hacer dos posts seguidos de mis dos últimas sesiones de fotografia documental de familia de arquitectos. Ambos tienen en común, además de ser de Lleida y de ser socias ambas madres del estudio Amida Arquitectura, que han sido clientas mías con anterioridad. Pero sobretodo que entrando por la puerta de sus casas he disfrutado muchísimo con la maravillosa luz natural que invade toda las estancias. Techos altos, interiorismo minimalista, ventanales inmensos, amplitud, etc. Todo ello facilita mi trabajo como fotógrafo para poder centrarme así en lo que más importa: Perseguir incansablemente y jugar con los niños! Así he conseguido estas, y mucha más, fotografías de Jordi e Íria en su terreno. Dejándome las rodillas en el parquet y los riñones arrastrándome por los suelos! Jajaja!

Como fotógrafo es impagable que tu cliente sepa apreciar y valorar la estética que define tu estilo. Al igual que yo sé valorar y sacar el máximo partido a la maravillosa luz que Noèlia Albana ha sabido encontrar al diseñar su casa y decorar sus interiores. No me hace falta nada más que esa luz natural y a Jordi, Íria, Noèlia y Cesc. Nada mejor que la fotografia documental de familia como recuerdo fiel de lo que es su vida cotidiana durante este 2019. Dentro de muchos años seguro que lo recuerdan con una sonrisa cada vez que vean estas fotos.

Muchas gracias familia por vuestra confianza y vuestro buen gusto!

 

 

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